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LO ÚLTIMO DE DEMOS:

Día Mundial de la Poesía

March 21, 2018

 

Desde DEMOS queremos conmemorar una fecha tan señalada como es el Día Mundial de la Poesía con una serie de poemas dedicados a la educación, la vida universitaria y la juventud.

Mario Bendetti, Idea Vilariño, Vicente Aleixandre y Gioconda Belli... instan a los jóvenes y las jóvenes a no rendirse, disfrutar de su energía y sus amistades, no recrearse en la banalidad. Gabriel Celaya y Miguel de Unamuno homenajean a los padres, madres, profesores y profesoras que educan y hacen crecer a las nuevas generaciones. ¡Esperemos que los disfrutéis!

 

 

¿QUÉ LES QUEDA A LOS JÓVENES?- Mario Benedetti                

 

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.

 

LOS AMIGOS- Gioconda Belli

 

Largo tiempo el de los amigos. 

Los vemos subir y bajar de las nubes

comer la miel al fondo de los pistilos

untarse de lodo o arena

retozar y llorar.

 

Mis amigos me rodean como una falda de agua

que detiene las rocas que la vida me lanza

son la barrera donde se estrella la tristeza

y la campana que me llama a la esperanza.

 

Mis amigos construyen sus casa

y las arreglan: se casan y descasan

siguiendo las migas de pan que la felicidad

les riega en medio de los bosques oscuros

de la incertidumbre humana.

 

Son mis dioses y mi religión.

Sus palabras son para mi sagradas

como los Evangelios

y su risa vale más que el diamante más grande 

del Topkayapi

 

Amo a mis amigos y lo celebro con chischiles

y tambores.

Sin ellos no sería más que un eco que nadie escucha

una noche sin sol que la redima

un ruiseñor

sin su rosa.

 

 

EDUCAR- Gabriel Celaya

 

Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca…
Hay que medir, pensar, equilibrar…
y poner todo en marcha.

Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño,
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.

Soñar que, cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera enarbolada.

 

 

EL ENCUENTRO- Idea Vilariño

 

Todo es tuyo
por ti
va a tu mano tu oído tu mirada
iba fue
siempre fue
te busca
te buscaba
te buscó antes
siempre
desde la misma noche en que fui concebida.
Te lloraba al nacer
te aprendía en la escuela
te amaba en los amores de entonces
y en los otros.
Después
todas las cosas
los amigos los libros
los fracasos
la angustia los veranos las tareas
enfermedades ocios confidencias
todo estaba marcado
todo iba
encaminado
ciego
rendido
hacia el lugar
donde ibas a pasar
para que lo encontraras
para que lo pisaras.

 

 

INCIDENTE DOMÉSTICO- Miguel de Unamuno

 

Traza la niña toscos garrapatos,
de escritura remedo,
me los presenta y dice
con un mohín de inteligente gesto:

 

“¿Qué dice aquí, papá?”

 

Miro unas líneas que parecen versos.
“¿Aquí ?” “Si, aquí; lo he escrito yo; ¿qué dice?
porque yo no sé leerlo…”
“¡Aquí no dice nada!”, le contesté al momento.

 

“¿Nada ?”, y se queda un rato pensativa
-o así me lo parece, por lo menos,
pues ¿está en los demás o está en nosotros
eso a que damos en llamar talento?-.

 

Luego, reflexionando, me decía:
¿Hice bien revelándole el secreto?
-no el suyo ni el de aquellas toscas líneas,
el mío, por supuesto-.

 

¿Sé yo si alguna musa misteriosa,
un subterráneo genio,
un espíritu errante que a la espera
para encarnar está de humano cuerpo,
no le dictó esas líneas
de enigmáticos versos?

 

¿Sé yo si son la gráfica envoltura
de un idioma de siglos venideros?
¿Sé yo si dicen algo?
¿He vivido yo acaso de ellas dentro?

 

No dicen más los árboles, las nubes,
los pájaros, los ríos, los luceros…
¡No dicen más y nos lo dicen todo!
¿Quién sabe de secretos?

 

 

JUVENTUD- Vicente Aleixandre

 

Estancia soleada:
¿Adónde vas, mirada?
A estas paredes blancas,
clausura de esperanza.

Paredes, techo, suelo:
gajo prieto de tiempo.
Cerrado en él, mi cuerpo.
Mi cuerpo, vida, esbelto.

Se le caerán un día
límites. ¡Qué divina
desnudez! Peregrina
luz. ¡Alegría, alegría!

Pero estarán cerrados
los ojos. Derribados
paredones. Al raso,
luceros clausurados.

 

 

 

 

 

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